Somos dos hermanos, Pilar y Lisandro, con muchas ganas de emprender, cada uno con su propuesta y a su manera, aunque sabiendo complementarnos para lograr un servicio donde la historia, la gastronomía, el diseño y las pasiones individuales se ensamblan con el entorno serrano.
Emplazados en Cruz Grande, en un espacio enmarcado de naturaleza, ofrecemos productos de elaboración casera y primerísima calidad, ideales para llevar de regalo o consumir en nuestra Casa de Té.
Hay tanto por descubrir y asombrarse. Por ejemplo, el cartel que está en el ingreso indicando “Museo de Motos y Bicicletas” es el resultado del trabajo en conjunto de distintas personas que hicieron su aporte para lograr que fuera mucho más que un simple cartel! Con el diseño de mi padre, Mario Benzi y el trabajo de herrería de un vecino de mi pueblo, San Martín de las Escobas, en la provincia de Santa Fe.
La moto que está en la puerta del Museo, es una escultura del artista rosarino Eduardo Ferraro, que imita una Harley Davison del año 1947. La base que la sostiene es un gato de ferrocarril inglés del año 1913, un hallazgo de mi hermano Lisandro en 2002, el año en el que se comenzaron los trabajos de restauración, refacción y construcción. Un largo camino recorrido hasta el presente, una fecha para ser atesorada como punto de partida de nuestros logros.
Los vidrios de la puerta de ingreso del Museo fueron esmerilados artesanalmente por mi padre, con las iniciales de nuestros cuatro abuelos en sus vidrios: Nélida y Osvaldo, Juana y Miguel. Ellos marcaron nuestra infancia, siendo grandes inspiradores, tanto para mi hermano Lisandro como para mí. Vivencias transcurridas en un pueblo de campo del litoral.
En “El Mercado” cada objeto tiene una historia. Cada producto que tenemos a la venta fue elegido y seleccionado cuidadosamente por un motivo especial, por su calidad única y sus características tan acordes a nuestra esencia. Eso es lo que intentamos transmitirte con cada narración y cada gesto.
Cada detalle te cuenta una historia. Como las réplicas a escala de antiguos surtidores de combustibles, hechas a mano por mi padre.
Aquí conviven el pasado y el presente, en una armonía perfecta. Donde lo antiguo se renueva dándole su impronta a las nuevas creaciones que van surgiendo.
Otra historia atesora el portal creado por mi padre, Mario Benzi, y que replicó en distintas piezas, tanto en cerámica como en madera. ⠀
El vitraux que es parte del “decorado” es obra de Noemí Perotti de Piatti y su esposo, amigos de mis padres, de Cañada Rosquín, en la provincia de Santa Fe, y fue un presente para la familia, para nuestro nuevo emprendimiento, cuando aún era un proyecto en nuestras vidas. Está colocado en “El Mercado” de tal manera que, a cierta hora del día, deja entrar la luz, iluminando el ambiente de forma única.
“El Mercado” es mi lugar. Un espacio en constante cambio y movimiento. Un ambiente que se adapta a mí como yo me adapto a él.
Con el mismo espíritu de juego que me transmitió mi abuela, acomodo cada objeto y cada producto para crear un contexto agradable y acogedor. Muchas veces recibo consejos y miradas nuevas.
Hobbies que hoy hacen a nuestra calidad de vida. Todo, todo tiene una historia por contar. Pasá a escucharlas. Nosotros las compartimos encantados.
